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La leyenda de Anahí

Actualizado: ene 21

Las leyendas en Misiones abundan, principalmente porque los guaraníes habitan ahí, siendo un pueblo rico en historias, leyendas y dioses, leyendas que se mezclan entre suspenso, magia y una pizca de verdad, siendo personaje principal una que otra fémina.

Desde esas tierras nos han contado la leyenda de Anahí, la Flor del Ceibo, es una narrativa muy bella, la cual ha sido muy difundida, existen diversas versiones en torno a ella, sin embargo, todas coinciden en que se trata de una mujer joven aborigen, quien fue quemada en la hoguera por los españoles o una tribu enemiga, se le ha llamado en algunas versiones con el nombre de Akä e (Urraca).

En sí, el relato cuenta que esta valiente mujer guaraní era parte de una indomable tribu y al ser capturada durante una batalla, se le condenó a ser quemada viva.


¡Ahora sí, la leyenda!

La leyenda cuenta que, en un lugar del Paraná, denominado las riberas, vivía una jovencita llamada Anahí, de aspecto feo, de rasgos toscos, era fea en verdad, sin embargo, todas las tardes deleitaba al pueblo guaraní, en especial a su tribu, con su dulce voz, sus canciones estaban dedicadas a sus dioses y el amor a la tierra de la cual eran dueños.

Si, eran dueños de esas tierras, pero de un momento a otro llegaron los invasores, valientes y atrevidos personajes, aguerridos de piel blanca, quienes arrasaron con las tribus y les arrebataron las tierras, los ídolos y su libertad.

Durante la guerra, Anahí fue capturada y llevada junto con otros indígenas, lloró por mucho tiempo, días, noches en vigilia, alerta siempre, hasta que el sueño venció a su centinela, Anahí logro escapar, pero no lo hizo con cautela, pues el centinela despertó en ese momento, y ella tuvo que hacer un acto terrible para poder escapar: le enterró un puñal en el pecho a su guardián, huyendo de prisa a la selva.

El grito del centinela despertó a los otros españoles, quienes emprendieron una persecución que se convirtió en cacería de Anahí, a quien consiguieron atrapar poco tiempo después de su búsqueda, en castigo por lo que hizo a su centinela la condenaron a la hoguera.

Anahí y la hoguera

Anahí, valiente y fiel a su tierra, fue atada a un árbol incendiándole fuego, el cual figuraba no querer acercarse a ella, mientras la doncella indígena sufría en silencio, inclinaba su cabeza hacia un lado.

Al momento que el fuego alcanzó a la joven doncella, su cuerpo se fundió con el árbol, convirtiendo su cuerpo en árbol, identificándose con éste, siendo un asombroso milagro.


Convertida en árbol

Al siguiente día, justo al amanecer los soldados encontraron un bello espectáculo ante un árbol reluciente, lleno de hojas verdes relucientes y flores rojas de una apariencia aterciopelada, mostrándose en toda su magnitud, denotando la valentía y fortaleza ante el sufrimiento.

En conclusión, esta leyenda nos demuestra la pureza y valentía de un corazón lleno de identificación consigo mismo, el amor a su tierra y dioses le ayudó a no sufrir la quema en la hoguera, transformándole en parte de la naturaleza que le abrazó durante toda su vida.

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