• Rincón del Lector

No es sólo un cuento de Navidad...

Actualizado: ene 28

¿Qué harías si te pidieran escribir un cuento para Navidad? Pues a Paul Auster, el “The New York Times” en el año 1990 le pidió justamente que escribiera un cuento para la época navideña, el resultado: “El cuento de Navidad de Auggie Wren”.




Hay curiosidades en torno a este cuento, pues se creó una adaptación cinematográfica en el año 1995, con la escritura del guión realizada por el mismo Paul Auster, dirigida por el director y productor Wayne Wang, quien es de origen chino.


De inicio el cuento puede confundirte, sin embargo si continuas leyendo, encontrarás tantas verdades en pocas palabras.


La trama se desarrolla en Nueva York en la década de los noventa, al momento que un escritor recibe un encargo del periódico donde trabaja, “The New York Times”, para él, era una tarea difícil, ya que escribir cuentos de navidad no era lo suyo, suponemos se sentía muy Grinch, o al parecer era lo que pensaba, hasta que conoce la historia que Auggie tenía para contarle.


Auggie, el protagonista de su relato tiene una afición muy extraña y su forma de ver el mundo también lo es.


Paul Auster conoce a Auggie cuando se detiene a comprar sus cigarros holandeses en un estanco de Brooklyn, siendo su propietario con nombre literario Auggie Wren, observando su particular afición: sacar fotografías siempre del mismo ángulo de su calle a diversas horas, en diferentes estaciones, durante todo el año, y año tras año.


Para Auggie, todo comienza con el hallazgo de una cartera, en esa historia, Auggie llega a la casa de un ladronzuelo que había perdido su cartera en la huida tras intentar robar unos libros de bolsillo en la tabaquería donde Auggie trabaja, iniciando con ello una gran aventura.


Paul Auster, en su pequeño relato ha logrado crear un clima tal que nos llegamos a cuestionar ¿Qué sucederá después?



“El cuento de Navidad de Auggie Wren” podemos definirlo como un relato breve lleno de ingenio y originalidad que nos llega a cautivar y causar mucha curiosidad.


Unas líneas del relato mencionan: “Vas demasiado deprisa. Nunca lo entenderás si no vas más despacio. Tenía razón, por supuesto. Si no te tomas tiempo para mirar, nunca conseguirás ver nada.” Dejándonos un gran mensaje para nuestro día a día.


Sin duda, un relato muy diferente a lo ya visto durante la época navideña, que te recomendamos ampliamente.


Para más lecturas en esta época, echa un vistazo a "Una trágica Navidad con Agatha Christie"

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