• Rincón del Lector

“No trabajo ¡Soy ama de casa!”

Actualizado: 6 de nov de 2020

Dolorosa respuesta cada vez que preguntan a qué me dedico y no corresponde al cansancio diario que resulta de esa ardua tarea. Todo por seguir las enseñanzas que nos dieron de ejemplo los adultos, desde que era niña, donde mi labor era en los quehaceres domésticos y no había ninguna motivación a realizar otras grandes hazañas de las que soñaba entonces, como ser una heroína súper poderosa, porque siempre que lo mencionaba, había un ¡Tú no puedes porque eres muy pequeña! ¡No pienses en eso porque es para hombres! ¡Tú no debes porque tu labor está en la casa! Y pasado el tiempo, después era… ¡No tienes la preparación para hacerlo, ni tienes la experiencia adecuada! ¡Simplemente no sabes hacerlo!…


El NO siempre con algún pretexto que lo acompañara, hasta que llegué a creerlo yo misma, porque se encargaron de fundamentarlo con miedo, de ese que yo no tenía y lo sembraron en mí. ¡Ni se te ocurra intentarlo! porque serás señalada y excluida de los grupos. ¡No lo digas! porque pueden escucharte y tomarlo a mal, pasarías por una loca desquiciada o lo que es peor, por una “machorra” que es mujer y quiere hacer cosas de hombres… ¡Tú sólo debes preocuparte por verte bien y estar siempre muy limpiecita! ¡Hacer cosas de niñas y olvidarte de lo demás! ¡Calladita, te ves más bonita!


Y así crecí, convencida que NO podía hacer lo que anhelaba, sin siquiera intentarlo, con un MIEDO mal infundado, profundo, que no me pertenecía y haciendo cosas que no me gustaban, buscando parecerme a los prototipos que señalaban como bellos y precisos en los cánones de la belleza de mujer.


¡Qué esta talla es ideal! ¡Aquel color y modelo! es el mejor. ¡Qué en tu casa hagas todos los quehaceres, sin chistar, negociar y respingar, mientras los varones pueden salir a jugar, porque ellos si tienen derecho a salir a la calle a buscar, porque su trabajo así será!

¿A buscar qué, que yo como niña, no pueda hacer?

Así fueron esos años, cuando ignoraba que no hay mayor tesoro que la niñez y juventud divina en la piel, que mi cuerpo era perfecto y sano, que la belleza es la suma de tus nobles actos y no sólo una figura recortada.

Que mi interior me gritaba luchar por lo que tanto anhelaba, pero era acallado por esos NO rotundos que le precedían al miedo a no ser aceptada en una sociedad

Que solo piensa en sus propios intereses y que no les importaba más nada…

Pero no existe mal eterno, ni puerta cerrada, llegó el día que fui

“Valiente, temblando de miedo”


Inmersa en el abismo de la mentira, con el dolor más intenso y tirada en el suelo, volví la mirada al cielo y determinada a buscar la verdad y borrar el NO de mi mente, enfrentando el MIEDO y convirtiéndolo en mi mayor maestro, comencé el vuelo.

Descubrí la razón de opacar el poder interno, porque sabían de la fuerza que contiene. Esa energía infinita de más alta vibración, que procede del Creador y vive en nuestro interior.


¡Si, Hablo del Amor!

Ese sentimiento que existe en ti, desde antes de llegar aquí, el que construye dicha y felicidad, ese con el que nada, ni nadie puede desvanecer, porque es la máxima expresión de la existencia de DIOS.

Fue entonces cuando comprendí la verdadera belleza en mi, la que no se mide por la talla, sino por la grandeza de mi cuerpo perfecto y único, capaz de ayudar a Dios a crear un milagro en su interior para dar vida, ese que deja huellas tatuadas como sello de excelencia.


Que al ser mamá y ama de casa nos han hecho unas expertas en todas las profesiones que otorga la escuela del hogar, para posesionarnos cómo el líder más importante del mundo, porque queda a nuestro cuidado los futuros seres exitosos encargados de proteger el universo.


Todo por orden de DIOS.

Nos ocultaron en lo profundo, ejercieron toda la presión con el miedo, sin saber que fabricaban un diamante, que tarde o temprano brotaría del suelo, como la semilla más fuerte que se cultiva en tierra fértil.


Nadie podrá engañarnos más, porque descubrimos la verdad.

¡Tú Mujer! ¡Mamá y Ama de casa! deja ver tu brillo para alumbrar a otros más, porque eres perfecta y bella, con estrías u otras huellas, como prueba de tener un propósito excelso.

¡Hija consentida de Dios! Piensa en ti y cultívate lo suficiente para cumplir tu enmienda, que te respalda la experiencia y la bendición de DIOS.


Mujer, mamá y ama de casa. Llegó el momento y es HOY


Eva Lidia Prieto Valencia

#amadecasa #evalidiaprieto #notrabajo

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